TERAPIA MIOFUNCIONAL

La logopedia, además de actuar sobre el habla, lenguaje, voz y audición, lo hace sobre las disfunciones musculares orofaciales, mediante un área de trabajo denominada Terapia Miofuncional (TMF).

Se define y describe la Terapia Miofuncional como método de reeducación de los hábitos orofaciales y respiratorios (hábitos de succión, deglución atpica, respiración bucal, mala colocación de la lengua en posición de reposo), que originan o empeoran las maloclusiones dentales y orofaciales, y la relación de colaboración con el tratamiento aplicado por el ortodoncista. Se resaltan los trastornos de habla asociados.

La TMF va dirigida a los pacientes que presentan una malformación dentaria: clase I (los primeros molares permanentes están en una postura normal, la maloclusión está en la dentadura anterior), clase II-I (el arco mandibular está retraído, con incisivos superiores en labioversión) y clase III (protración del arco mandibular, prognatismo).

Estos pacientes han sido previamente diagnosticados por sus ortodoncistas, quienes los derivan al terapeuta miofuncional para que se inicie el tratamiento, que será́ realizado previa o conjuntamente a la terapia de aparatos.

Dicha deformación ha sido ocasionada o favorecida por la persistencia en el tiempo de algunos hábitos orofaciales y respiratorios:

  • deglución atipica
  • hábitos de succión
  • respiración bucal
  • mala colocación de la lengua en posición de reposo

Son muchos los campos de intervención además de los relacionados con la ortodoncia:

  • Malformaciones faciales y/o craneofaciales como fisuras labiopalatinas, síndromes congénitos.
  • Discapacidades cognitivas, como el Síndrome de Down (SD).
  • Parálisis cerebral infantil (PCI). En estos casos la TMF temprana es necesaria de cara a conseguir patrones de masticación, deglución y respiración que consigan que la alimentación, y a su vez el habla, sean lo menos patológicas posible.
  • Secuelas de ACV y TCE (con implicación de las estructuras bucofaciales).
  • Trastornos degenerativos y de origen neurológico en adulto. (EM, ELA, Parkinson, parálisis faciales, afectación de pares craneales).
  • Postoperatorios linguales, laríngeos, o maxilofaciales.
  • En general en cualquier trastorno, síndrome, traumatismo y /o enfermedad en el que la funcionalidad de la musculatura orofacial esté comprometida.

La intervención logopedica se centra en: 

  • Explorar y valorar las alteraciones que pueden aparecer, tanto a nivel estructural como funcional, respecto a la respiración, masticación y deglución.
  • Hacer un diagnóstico miofuncional, definiendo además las alteraciones estructurales y funcionales que se observen desde un punto de vista cualitativo.
  • Diseñar el plan de intervención individualizado para cada caso, que consistirá en ejecución de ejercicios, supresión de hábitos y toma de conciencia de los nuevos patrones adquiridos.
  • Coordinar la intervención miofuncional con otros profesionales como pueden ser el ortodoncista, fisioterapeuta, médico rehabilitador, etc. decidiendo la manera de intervenir y valorando conjuntamente la evolución del caso…