Respiración bucal

La respiración bucal se produce cuando el aire se introduce en el sistema respiratorio a través de la cavidad bucal en lugar de hacerlo por la nariz, lo que origina un conjunto de alteraciones:

  • Ausencia de sellado labial para permitir el paso del aire. Esto va a provocar que los labios y los músculos faciales queden hipotónicos por lo que no van a contener ni moldear el crecimiento de las arcadas dentarias. El aire que entra por la boca empuja hacia arriba las laminas palatinas pero no encuentra la fuerza contraria de la columna del aire nasal por lo que el paladar queda alto y las fosas nasales acortadas.
  • Lengua baja. La lengua se coloca en una posición baja para permitir el paso de la columna de aire dejando así de modelar el paladar y estimular el crecimiento de las láminas palatinas en sentido transversal, lo que ocasiona la aparición de un estrechamiento palatino.
  • Postura incorrecta. Para aumentar el espacio de paso del aire el paciente adelanta el cráneo, lo que favorece un cambio en la relación entre éste y la columna cervical y, por consiguiente, altera la posición del hioides. Dada la gran cantidad de músculos lineales insertados en él, el mal posicionamiento hioideo incidirá negativamente en la colocación de la lengua.
Perfil del respirador nasal y respirador bucal (Zambrana y Dalva, 1998)

Además, existe una relación estrecha entre la función respiratoria y el patrón de crecimiento cráneo-facial. Por ello, cualquier trastorno presente en las vías aéreas superiores, podrá provocar alteraciones en el crecimiento y desarrollo facial, especialmente a nivel de los tercios medio e inferior de la cara: LA RESPIRACIÓN ORAL TIENE UNA INFLUENCIA DECISIVA EN LA INSTALACIÓN DE UNA MALOCLUSIÓN.

Si bien el logopeda especializado en Motricidad Orofacial hará la evaluación funcional respiratoria, es el ORL el profesional encargado de explorar los órganos respiratorios y de determinar si la alteración observada es de causa orgánica o funcional.

Por ello, ante cualquier duda o sospecha de dificultad respiratoria, el logopeda debe derivar al paciente al ORL, para que éste realice una evaluación completa y nos facilite tanto su diagnóstico como sus orientaciones de tratamiento. Si la respiración oral es de causa orgánica, el logopeda no podrá llevar a cabo de manera completa el tratamiento miofuncional, hasta que no se haya solucionado el problema orgánico.

Para información más detallada consultar bibliografía:

Bartulli, M. , Cabrera P. J. y Periñán M. C. , (2010): Guía técnica de intervención logopedica miofuncional. Ed. Síntesis, Madrid.

ROJO, H. (1993) Deglución atípica. Surelación con las maloclusiones dentales. Ed. Puma, Buenos Aires.

CERVERA, J. F (1999) Biomecánica general en Pre-Ortodoncia, Ed. Ledosa, Madrid.