T.E.L o Trastorno Especifico del Lenguaje

El TEL (trastorno específico del lenguaje), antes más conocido como Disfasia, se caracteriza por una dificultad persistente en la adquisición y desarrollo del lenguaje y la comunicación. En ella coexisten en mayor o menor medida dificultades fonológicas, una sintaxis pobre con frases de dos o incluso una sola palabra, ausencias de nexos, artículos y preposiciones, inconcordancias de género, número y tiempos verbales; así como dificultades pragmáticas para adaptarse a su interlocutor… Además presentan dificultades en la comprensión.

Su principal característica es que además del retraso cronológico, existe una desviación respecto a los patrones normales en la adquisición y desarrollo del lenguaje.

Es preciso resaltar que estas características pueden variar sensiblemente de una persona a otra. Al igual que en el Retraso del Lenguaje, en la Disfasia no existe un déficit intelectual, auditivo, perceptivo, ni tampoco existe lesión cerebral que lo explique. Su etiología es desconocida.

El tratamiento, está orientado a la organización del pensamiento y la estructuración del lenguaje, el aumento de vocabulario, longitud de las frases e inteligibilidad; todo esto para favorecer la comprensión y expresión y, sobre todo, la comunicación efectiva con los demás.