DISLEXIA

Hablamos de dislexia cuando existen dificultades en la lectura, y de disgrafía cuando hay dificultades en la escritura. Aunque pueden darse de manera aislada, lo más común es que aparezcan de forma conjunta.

Tanto en la lectura como en la escritura se pueden observar errores frecuentes y persistentes tales como saltarse palabras, sílabas o sonidos, sustituirlos por otros diferentes, realizar una lectura excesivamente lenta, etc. Las dificultades de cada niño pueden estar originadas por aspectos diferentes y es importante reconocerlos y adaptar el tratamiento para lograr una mejoría.

Es imprescindible realizar una evaluación completa de la lectura y la escritura, y en ocasiones, se deberá complementar con  aspectos relacionados, como la atención, la viso-percepción y la inteligencia; para asegurar que el tratamiento se ajusta a las necesidades de cada niño.

Dificultades en la Comprensión Lectora:

Los niños con dificultades en compresión lectora son niños que tienen dificultades para recordar la información, para diferenciar la información relevante de la secundaria, para organizar la información, destacar las ideas principales…

Esta capacidad resulta imprescindible para lograr adquirir conocimientos a través de la lectura. Muchos niños con dislexia tienen dificultades  en la comprensión por el esfuerzo que requieren a la hora de leer, pero otros niños  pueden presentar dificultades únicamente a este nivel.

La evaluación es el aspecto más importante de cara a poder establecer el tratamiento más adecuado en cada caso.